Play to Die no intenta parecer una marca de videojuegos pulida. Quiere sonar a sala recreativa, a mando gastado y a partida que no se deja a medias.
El reto
Crear una identidad con estética gaming que no cayera en los tópicos del sector, como el neón, las tipografías futuristas y los píxeles. Necesitaba un logotipo con personalidad propia, capaz de aguantar sobre cualquier fondo y de aplicarse a soportes muy distintos.
La solución
Todo empieza en el papel. El logotipo nace de un lettering dibujado a mano, con letras hinchadas y deformadas que se apilan en una composición compacta. Ese origen artesanal le da un aire expresivo y desenfadado que contrasta con el tono rotundo del nombre.
El sistema se construye sobre blanco y negro puros, con destellos en forma de estrella, códigos QR, códigos de barras y microtipografía como recursos gráficos. El resultado tiene un aire de cultura urbana y de coleccionista, y deja que el logotipo sea siempre el protagonista. Dentro del universo de la marca, la línea GOD GAMES funciona como sello secundario en acreditaciones, wearables y merchandising.
El resultado
Una identidad reconocible y flexible, aplicada en acreditaciones, interfaz de reloj, camisetas y bolsas. Funciona igual de bien con el logotipo grande que con detalles pequeños, y mantiene su carácter en cualquier soporte.





