Maverick no busca pasar desapercibida. Su identidad está diseñada para imponer presencia desde el primer segundo.
El reto
Crear una marca con carácter fuerte, capaz de transmitir precisión y personalidad propia, y que se reconociera al instante tanto en un icono diminuto de móvil como en una pieza física de gran formato.
La solución
El símbolo es una “M” de líneas angulares y afiladas que recuerda a un casco, una máscara o un felino a punto de saltar. Es una forma sencilla de recordar y lo bastante versátil para vivir sola, como icono, o junto al logotipo.
El logotipo tipográfico utiliza una letra extendida y potente, con un detalle propio: una “E” construida con tres barras horizontales que le da un sello único y la aleja de cualquier tipografía de catálogo.
Todo el sistema se apoya en una base de blancos y negros, con tonos metálicos y un único acento azul eléctrico reservado para los momentos clave, como el icono de la aplicación. Esa contención hace que el color funcione como una señal y no como un adorno.
El resultado
Una identidad coherente que se traslada sin esfuerzo del diseño gráfico a otros formatos: relieve metálico, interfaz móvil, pantalla de carga y aplicaciones de marca. Cada soporte refuerza la misma personalidad, firme y reconocible.





